La primera vez que ingresé al Banco de Alimentos de Bogotá como practicante de la Universidad de La Sabana, no me imaginé la hermosa labor que se realiza a diario en este Banco para luchar contra el hambre y ayudar a las personas en estado de vulnerabilidad.
El primer día de práctica, realicé el contacto con el corazón del Banco, donde ayudé a empacar kits escolares junto con voluntarios y colaboradores, que iban dirigidos a niños de diversas organizaciones vinculadas al Banco, con el objetivo de tener más conocimiento acerca de las actividades que allí se desarrollan; lo cual me ayudó a crecer en el ámbito personal.
Asimismo, el proceso durante estos cuatro meses en el área de comunicación enriqueció mis conocimientos y habilidades, ya que fue el primer encuentro con el mundo laboral al cual me voy a enfrentar más adelante. Definitivamente, realizar mi práctica social en el Banco de Alimentos de Bogotá superó mis expectativas.
Solo me queda por decir: Gracias. Sin duda, unirse a los héroes y luchar contra el hambre fue, es y será una de las experiencias más gratificantes de mi vida.





