Este año la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), presenta un nuevo proyecto; El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2016: Cambio climático, agricultura y seguridad alimentaria, con el fin de adaptar y mitigar los riesgos de sostenibilidad de la producción de la agricultura.
Este nuevo principio reconoce el impacto del cambio climático causando un descenso en la producción agricultura en el mundo, la FAO reúne esfuerzos mundiales para aumentar la sostenibilidad del sector de la agricultura, contribuyendo con oportunidades financieras y estrategias para fortalecer y garantizar la seguridad alimentaria de millones de personas.
Si cada país se compromete con estrategias, mecanismos y políticas internacionales como; gestión del riesgo de desastre, protección social, política de gestión del agua, iniciativas regionales y políticas de orden territorial. En el 2030 según la FAO el potencial económico del sector de la agricultura, actividad forestal y otros usos de la tierra aumentaría, logrando determinar si la humanidad consigue erradicar el hambre y la pobreza.
La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) en el balance preliminar de 2015 y perspectivas de 2016 afirma que durante los primeros nueve mes del 2016, el PIB agropecuario creció 2.9% comparado con el mismo periodo de 2014 reportado un 2.8%. Es decir que la economía nacional reporto un crecimiento de 3.0%. Pese al crecimiento preliminar que ha obtenido el sector de la agricultura de Colombia en los dos últimos años, dos mil niños menores de cinco años mueren por hambre en la última década.
El Banco de alimentos de Bogotá, ha beneficiado a 257 mil personas entregando 140 mil toneladas de comida, e invita a todas las organizaciones, empresas y personas naturales a seguir creando estrategias para combatir y erradicar el hambre.
Larin Cárdenas Bernal
Comunicadora Social – Periodista






