Más de 630 estudiantes, 32 universidades y 63 programas académicos en alianza con el Banco de Alimentos.
Bogotá, 10 de agosto, el Banco de Alimentos de Bogotá con motivo de sus 15 años de aniversario, llevó acabo un desayuno de gratitud con los rectores, directivos y docentes de más de 30 universidades con las que tienen alianza para beneficiar a más de 250.000 personas en situación de vulnerabilidad.
El Padre Daniel Saldarriaga, en su mensaje para los presentes, comentó sobre los 15 años del Banco y cómo la Academia ha jugado un papel trascendental en ser y hacer: “porque somos un Banco sui géneris gracias a ustedes, un Banco de 1.200 en el mundo que están en 32 países y uno de los 19 en el país que pertenece a ABACO (Asociación de Bancos de Colombia), que cuenta con el servicio de los universitarios y profesionales. Los universitarios con sus conocimientos y labor social aportan para mejorar la calidad de vida de más de 950 organizaciones. Hasta ahora, en este primer semestre tenemos 32 universidades vinculadas y 63 programas, con ustedes es posible hacer del Banco de Alimentos un laboratorio, una oportunidad para nos sumemos al posconflicto y digamos como San Francisco de Asís: Yo quiero ser un instrumento de tu Paz”.
En este encuentro para agradecer a las universidades por su compromiso y gestión social en unión con el Banco de Alimentos, Doris Rodríguez Gerente de Gestión Social y de Donantes del Banco de Alimentos, presentó el informe de este primer semestre a los asistentes, con los resultados de 876 organizaciones atendidas y 239.970 personas beneficiarias (niños 69.937, jóvenes 21.014, adultos 19.308, adultos mayores 19.308 y familias 121.308); en el cual resaltó el gran aporte de la academia que interviene para el logro de estos resultados con sus estudiantes en las prácticas sociales, voluntariado y prácticas empresariales (629 estudiantes practicantes, 32 universidades y 63 programas académicos).
“En estos 15 años en los que el Banco de Alimentos de Bogotá se ha unido a la Academia, ha sido una unión de esfuerzos con resultados concretos, en cada una de las diferentes áreas profesionales, se ha realizado un camino con aprendizajes y logros, sin embargo, aún nos falta mucho y es gracias a sus talentos, conocimientos y tiempo como rectores, directivos, docentes con sus estudiantes que podemos acabar con la mendicidad y el asistencialismo, bajo la inspiración de Monseñor Pedro Rubiano Sáenz de hacer el bien pero hacerlo bien”.
Héctor Hugo Tabares, Director Administrativo de la Central de Juventudes, compartió su experiencia, comentó que gracias al Banco de Alimentos se ha logrado con las universidades un fortalecimiento interinstitucional, ya que las organizaciones beneficiarias necesitan del talento y del tiempo de la academia, por lo que propuso el desafío de pasar de ser colaboradores a corresponsables, desde las instituciones educativas ser más responsables con la misión social que tienen sus profesionales para la construcción de un país más justo y solidario.
El Padre Diego Jaramillo, como invitado especial para dar un mensaje a la Academia, hizo un reconocimiento al Banco de Alimentos por su misión en estos 15 años de servicio y resaltó la labor del Padre Daniel Saldarriaga como gran impulsor de esta Obra de Iglesia “Nuestra fe nos invita a trabajar por los demás, aquí en el Banco de Alimentos responden a la obra de misericordia tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber; ha sido una búsqueda del Señor Jesús en todas las personas que padecen hambre y sed. Así mismo, todos tenemos la misión principal de además de dar alimento, ofrecer vestido, vivienda y educación, porque tratamos de servir al Señor en los demás. Que el gesto de dar esté lleno de bondad y respeto para la persona necesitada, que el que reciba lo vea como un regalo de amistad, de esta manera también estamos combatiendo el asistencialismo y la mendicidad, para que los beneficiarios se responsabilicen de la ayuda que reciben y puedan salir adelante también por sus propios medios y con la solidaridad de todos”.
También hizo un llamado ante las cifras de desperdicio y hambre que hay en Colombia, de que “Todos tenemos que beneficiarnos de lo que Dios nos regala, como colombianos necesitamos trabajar en esto porque es inaceptable que exista gente con hambre, por ello la importancia del aporte de la Academia de formar profesionales que sean servidores y se comprometan en la construcción de una Colombia nueva y responsable con caminos de justicia y libertad”.
Además, comentó que el regalo de las universidades para el Banco de Alimentos en sus 15 años no podía ser en entrega de alimentos, sino en la creatividad y el entusiasmo de sus estudiantes, entre ellos mismos ser solidarios, hacer entre todos un común acuerdo, un movimiento juvenil de compromisos por Colombia, una gran fraternidad de personas que sostienen a otras, un regalo de innovación social para las organizaciones que se benefician del Banco de Alimentos, siendo corresponsables aceptando el desafío que les plantearon.
Los asistentes rectores, decanos y docentes expresaron su compromiso por continuar apoyando la gestión del Banco de Alimentos, por intervenir en la realidad social para construir un país con menos inequidad, con mayores oportunidades para todos.





