- En Colombia, 1,5 millones de toneladas de frutas y verduras se desperdician en la pos-cosecha anualmente.
- En nuestro país, cada día mueren 8 niños por desnutrición.
- 2 millones de personas, en Bogotá, pasan hambre porque no tienen seguro el alimento.
En Colombia, 1,5 millones de toneladas de frutas y verduras se desperdician en la pos-cosecha anualmente por diferentes razones, las mismas que impiden que los productos se puedan comercializar y terminen perdiéndose. Lo contradictorio frente a la pérdida de alimentos es que en nuestro país cada día, mueren ocho niños por desnutrición; en Bogotá y sus alrededores hay dos millones de personas que no tienen seguro el alimento, de acuerdo con las cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Bogotá quiere salvar los alimentos que se pierden en el campo, a través del Programa de Recuperación de Excedentes Agrícolas (PREA), pretendiendo recorrer diferentes zonas rurales de Cundinamarca, recolectando productos aptos para el consumo humano, con la ayuda de los campesinos y productores agrícolas.
El objetivo del programa es beneficiar a más familias con alimentos de primera necesidad; no debemos seguir tolerando que se desperdicie la comida cuando hay gente que pasa hambre. Con la ayuda y buen corazón de los agricultores se puede contribuir a mejorar las condiciones de vida de las familias en el campo y la ciudad. «Sembramos esperanza» para tantos que no tienen oportunidad de compartir el pan en su mesa, salvamos alimentos evitando que se desperdicien y conviertan en basura, dichas donaciones son compartidas con las personas menos favorecidas de Bogotá y los municipios cercanos. Frente al problema del hambre, el Papa Francisco afirma: «Solo cuando se es solidario de una manera concreta, se podrá eliminar la indigencia originada por la falta de alimento».




